San Miguel y el diablo

5810750-Vidrieras-San-Miguel-Iglesia-de-San-Roque-Krate-ko-Croacia--Foto-de-archivoSolía rezar ante el retablo mayor cubierta con pañuelo y gafas de sol para ocultar los moratones en su rostro. De haber continuado acudiendo a la iglesia de San Miguel, hubiera sabido que la talla del Arcángel había desaparecido de manera misteriosa pero varias costillas rotas la mantuvieron postrada en la cama. El mismo día en que falleció su marido de un ataque al corazón, la talla regresó inexplicablemente al altar. Fue tal la alegría de los feligreses que nadie reparó en las gotas de sangre que asomaban de su lanza.

Nihil novum sub sole (Nada nuevo bajo el sol)

discipline-scroll-1.lTras la pared de una antigua vivienda se hallaron unos legajos medievales escritos en hebreo. Su mal estado impidió una traducción completa:

Cayó la noche sobre la ciudad y las puertas se cerraron separando los barrios cristiano, musulmán y judío. […] Gritos de pánico anunciaron un creciente resplandor anaranjado en la judería. […] Pese a las súplicas, las puertas no se abrieron. Lo que no impidió que el fuego avanzara arrasando todo a su paso. Y así, toda la ciudad entera sucumbió.”

Surgió entonces una disputa por la propiedad del hallazgo entre el Consistorio, el Centro de Estudios Hebraicos y la Comunidad musulmana a la que pertenecía la familia inquilina de la casa dejando claro que después de tantos años no hemos aprendido nada.

El ahogado

eye-41001_1280El niño se paró frente al cuerpo tendido sobre los cantos del río. Pese al tono verdoso de su piel y la visible hinchazón, lo que le llamó la atención fueron aquellos enormes ojos abiertos a punto de salirse de sus cuencas. Una sensación hasta ahora desconocida recorrió su pequeño cuerpo y como había visto hacer en tantas ocasiones a la pescadera de manos regordetas, sirviéndose del extremo del palo que portaba para abrirse camino entre los matorrales, extrajo con la precisión de cirujano ambos globos oculares. Luego le abría de regresar ese mismo impulso irrefrenable cuando al prestar declaración ante la Guardia Civil por el hallazgo del cadáver, reparara en los ojos de huevo del sargento, todavía con el palo firme en la mano.

Castigo

color-rojoEl tercer ángel derramó su copa sobre los ríos y sobre las fuentes de las aguas y se convirtieron en sangre.” Apocalipsis 16:4

Las aguas del río bajaban teñidas de un tono carmesí. Ante tal fenómeno las gentes piadosas se entregaban a la oración. Los científicos, por su parte, hablaban de la proliferación del alga roja (Euglena Sanguinea) como consecuencia de la elevada contaminación. Y mientras ponían su mirada en el Altísimo los unos, los otros lo hacían en las factorías industriales, templos del dinero, para muchos el nuevo dios.

Cucarachas

cucaracha_318-63128La reunión de vecinos no defraudó. Fue tal y como se esperaba: gritos, reproches, improperios… Lo de menos era el orden del día. Daba igual si lo que se debatía era cambiar la caldera, colocar un buzón común para la publicidad o poner una rampa en la entrada que facilitara el acceso al vecino en silla de ruedas. Y aunque la lógica indicara que ésto último no podía generar ningún tipo de oposición vecinal, no faltaron los que se negaron rotundamente.

Aquella noche los vecinos disconformes, incapaces de empatizar con el de al lado, tuvieron el mismo mal sueño. Se hallaron ante un elevado muro en forma de escalón que les impedía poder llegar hasta su casa. Despertaron sobresaltados pero en seguida comprobaron que se trataba de una pesadilla y volvieron a dormir sin que esa desagradable experiencia les hiciera cambiar de parecer. Pero entonces un ruido ensordecedor les obligó a abrir los ojos de nuevo. Y se descubrieron como seres diminutos, aterrados al comprobar como dos gigantescas ruedas se abalanzaban sobre ellos sin hallar escapatoria pues a su espalda se levantaba esa maldita pared. Y esta vez la situación se presentaba demasiado real como para poder huir de ella.

Cazado

188719872_1Un águila con cuerpo de león expiraba ante mí. Observé incrédulo tanto a aquel grifo tendido en el suelo como a mi escopeta de perdigones. Y mientras me convertía de inmediato en el blanco de los flashes de la tropa de turistas japoneses que visitaba la catedral gótica, no paraba de repetir con un hilo de voz que tan sólo quería cazar gorriones.

Dos Ríos

estaQuiero a la tierra amarilla
Que baña el Ebro lodoso:

Quiero el Pilar azuloso
De Lanuza y de Padilla.”

José Martí

Como cada mañana antes de dirigirse a la fábrica se entrega a un copioso desayuno mientras ojea el periódico. Un día más la Guerra de Cuba ocupa la primera página. Entre el mar de palabras impresas, destaca el retrato de uno de los cabecillas cubanos fallecido en combate. Le cuesta reconocer en aquel hombre de poblado bigote al joven tímido y educado que conociera años atrás en los palcos del Principal y con el que compartiera tantas tardes de animadas charlas y chocolate con picatostes. Dobla con delicadeza el diario y su mirada se pierde en el ventanal al otro lado del cual Zaragoza se despereza. Por un momento pareciera que una lágrima fuera a asomar de sus ojos vidriosos pero alguien de su posición no debe sucumbir a tales sentimentalismos. Al fin y al cabo, cuando todo acabe y cese la llegada de azúcar de Ultramar, la Azucarera incrementará los beneficios como nunca antes había podido imaginar.

Dibujo de Adalberto Linares

Relevo

JorgeJuan2A la de tres lanzaron los barcos de papel a las aguas de rio Vinalopó y los acompañaron corriendo por la orilla. No tardaron los navíos en sucumbir a la corriente y una mueca de decepción asomó en sus rostros infantiles. Pero enseguida alguien propuso un nuevo juego y marcharon raudos hacia el parque. Salvo uno de los niños que allí parado no apartaba la mirada del lugar del naufragio. Su cabeza comenzó entonces a bullir de ideas que permitieran mejorar la embarcación. Deseoso de ponerlas en práctica, se dirigió a casa y al cruzar la Plaza de España, creyó percibir en la estatua de bronce del ilustre marino de Novelda, Jorge Juan y Santacilia, una leve sonrisa.

Ilustración tomada del blog Nuevo Impulso de Ramón Palmeral

Sabiduría

gayata-blanca-normalCada Navidad el abuelo les narraba un cuento sin desvelar el final para que regresaran el año próximo.

Chichen Itza

mayaCon el cuchillo de pedernal el sacerdote maya abrió la caja torácica y extrajo el corazón todavía palpitante. Apartó de una patada el cuerpo ya sin vida que se precipitó por la escalinata de la pirámide entre atronadores aplausos de los turistas. Por fin se habían deshecho del pesado del grupo.

Ilustración de La microbiblioteca