Restaurantes sostenibles: el futuro ya está aquí

RESTAURANTES SOSTENIBLES BASQUE SILVIA (2)
Ilustración: Lola Gómez

La sostenibilidad ya no es un objetivo lejano. La sociedad está comprendiendo que una gestión adecuada de los recursos es la única manera de conservarlos. No se trata de una frase hecha, ni una tendencia sin más, sino de un cambio de mentalidad que ha llegado a todos los sectores, incluida la restauración. Pero, ¿de qué hablamos cuando nos referimos a restaurantes sostenibles? Según Mario Cañizal, vicepresidente de ANTA (Asociación de pequeñas y medianas empresas para el fomento del uso de nuevas tecnologías en la alimentación fuera del hogar) y consultor directivo de Business on Foodservice, “un restaurante sostenible sería aquel que desarrolle su actividad para satisfacer las necesidades de las generaciones actuales de comensales SIN comprometer las de los venideros”.

 Qué hacer para convertirse en restaurante sostenible

Teniendo en cuenta aspectos de índole social (relacionados con la contratación del personal, la estacionalidad, etc.), económicos (negociando con proveedores cercanos, aplicando criterios de eficiencia y productividad, por ejemplo) medioambientales (cuidando la política de residuos) e, incluso, institucionales (adhiriéndose a convenios nacionales e internacionales de desarrollo sostenible). Es decir, hay muchas maneras de comprometerse con la sostenibilidad desde un restaurante, por pequeño que sea.

 Sostenibilidad y rentabilidad no están reñidas

Los expertos aseguran que los restaurantes sostenibles son rentables. “Los beneficios para una empresa de restauración que se rija por criterios de sostenibilidad derivan del reconocimiento social del esfuerzo que realiza en contribuir a objetivos económicos y sociales que nos afectan a todos”, señala Cañizal. Y no solo eso. Una gestión adecuada de los residuos, por ejemplo, ayuda a reducir la llamada ‘huella de carbono’, pero también mejora los consumos energéticos de la empresa. Mejor para el local, mejor para el entorno.

Aprender a gestionar bien, hasta los desperdicios

En los cubos de basura de los restaurantes españoles se amontonan al año más de 63.000 toneladas de comida, lo que cuesta al sector cerca de 255 millones de euros, según un estudio de la Federación Española de Hostelería y Restauración (FEHR). Una mala gestión de los desperdicios no está ligada estrictamente a los criterios de sostenibilidad, pero tiene mucha relación. Los restaurantes que quieran sobrevivir, y más en el contexto económico que atravesamos, deberán controlar su política de suministros, compras, ‘menú engenering’ y tratamiento de residuos, lo que finalmente repercute en las políticas globales de desarrollo sostenible. Y en este campo, las nuevas tecnologías y el I+D+i tienen mucho que decir.

Las 10 prácticas del restaurante sostenible

-Construcción y equipamiento del local basados en eficiencia energética

-Recogida y aprovechamiento del agua de lluvia

-Elección alimentos de proximidad, de carácter ecológico

-Selección y reciclaje de los residuos

-Uso de consumibles biodegradables

-Comunicación y sensibilización en el personal y en los comensales

-Uso de cartas de menú que incluyan información sobre la procedencia de los productos

-Selección de proveedores cercanos que ofrezcan productos de calidad

-Compromiso con una dieta sana

-Respeto por la estacionalidad de los alimentos

 

5 medios para comunicar que nuestro restaurante es sostenible

-A través de la página y los sitios web del restaurante

-Con acciones de marketing y comunicación

-En la carta del restaurante

-Por la información que brinde el personal de sala

-A través de actuaciones de responsabilidad social corporativa

 

More from silvia

Desmontando mitos sobre el foie

La empresa de productos del pato Malvasía cumple 25 años y con...
Read More

1 Comment

  • Restaurantes sostenibles: el futuro ya está aquí « Que me coma el tigre, me ha parecido muy revelador, me hubiera gustado que fuese más largo pero ya saeis si lo bueno es breve es dos veces bueno. Enhorabuena por vuestra web. Besotes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Resuelva la operación para publicar el comentario *