#LA JOVEN COMPAÑÍA, UN PREMIO PARA SORIA

La joven comapñía

Tres son las veces que ha estado La Joven Comapañía en nuestra ciudad. La primera, con Numancia, supermotivados por representar in situ la heroicidad de los sorianos numantinos. La segunda, con Ciudadanía, enseñando valores a los jóvenes de Soria mejor que en cualquier clase de Educación para la Ciudadanía. La última, con Fuente Ovejuna, nos mostraron la rebeldía ante la injusticia a pesar de que,  en la sesión de las 12,30, algunos alumnos en la primera fila se lo pusieron difícil.

NumanciaCiudadaníaFuenteovejuna

Estos chic@s y todo el equipo de producción no han parado de crecer y de cobrar relevancia en el mundo teatrero. En noviembre, les dieron El Premio Ojo Crítico de Teatro 2014 por «contribuir a crear futuros profesionales en el mundo artístico y por la incorporación de nuevos públicos» a esto tan viejo del teatro. Este premio no tiene valor económico, pero sí es un referente de hacer bien las cosas.

La verdad es que a esta compañía le pasa lo que le sucede a la gran mayoría de nuestros adolescentes, no saben centrarse en una sola cosa y andan metidos en un montón de proyectos. A la vez que giran con Punk Rock, en Madrid, en el Conde-Duque, están triunfando con su versión del siglo XXI de Romeo y Julieta, Hey boy, Hey girl. Esto, como los buenos alumn@s, solo lo pueden hacer o los que tienen bien amueblada la cabeza o los que saben reconocer el valor del trabajo, del esfuerzo y de la dedicación. Bravo por ellos.

Hey boy

Este martes, 10 de febrero, vienen toda la mañana (¿a qué hora se levantarán para estar preparados a las 10 de la mañana?, ¡venid abrigados que estamos teniendo un invierno durito!) a darnos caña con Punk Rock de «uno de los dramaturgos contemporáneos más brillantes, Simon Stephens, que increíblemente nunca ha sido representado en España».

Punk Rock Simon

«Punk Rock es la historia de siete jóvenes de Stockport (Inglaterra) en un momento clave de sus vidas. En pleno tránsito hacia la vida adulta, se enfrentan a los exámenes que les abrirán las puertas de la Universidad y les permitirán huir del suburbio industrial en el que han crecido. La presión es máxima y cada uno deberá lidiar con ella a su manera. Pero no todos están preparados para soportarla».

Yo, leyendo esto, digo: ¿y esta obra no tendrían que verla también los padres de esos adolescentes que tienen en sus casas y que muchas veces no saben por qué hacen o dicen algunas cosas de esta su difícil existencia? Siempre les comentamos a los alumnos que la mejor vida es la del estudiante y, con razón, protestan y se quejan de que les engañamos para motivarlos y animarlos en este su duro trabajo.

Nos tendrían que haber ofrecido, a los institutos, entradas dobles de alumn@/padre. Nosotros, desde el I.E.S. «Politécnico», llevamos a unos 100 alumnos, si algún padre/madre lee esto y se quiere venir a alguna de las sesiones, yo le cedo mi asiento.

Yo soy un forofo seguidor de La Joven Compañía y como el Ayuntamiento de Soria me trae sus obras, pues no las persigo por Madrid. (Por cierto, un inciso. Si alguien lee esto y se deja llevar por mi entusiasmo, que no deje de mirar actuar en los Teatros del Canal, desde el jueves 12 hasta el 22 de febrero, una de las obras de teatro gestual y de marionetas más maravillosa que yo haya visto jamás,  Ne m’oublie pas (No me olvides) de Philippe Genty). Por dónde iba, ah sí, que, como no he visto Punk Rock y a riesgo de meter la pata, estoy un poco asustado, porque igual algún alumn@ se me deprime y tira la toalla en este duro mundo estudiantil si ve en la obra que las situaciones superan a algunos de los personajes. A ver si después de verla, en el coloquio, se puede tratar esto y no lo desaprovechamos como el día de Fuente Ovejuna.

Por cierto, si algún profesor, que vaya a verlos este martes a La Audiencia, lee esto que diga a sus alumn@s que yo soy un poco agorero trascendente engreído y que lleven dinero porque La Joven Compañía, esta vez sí, va a traer camisetas, sudaderas o lo que se llama merchandising. Ya que la entrada la paga el Ayuntamiento, que menos que les compremos algo, ¿no?

Sudadera La joven

 Apuntes de cine

En los Goya 2015 que Dani Rovira se haya llevado el Goya como actor revelación frente a Israel Elejalde o David Verdaguer es algo incomprensible. Lo mismo ocurre con Natalia Tena o Ingrid García Johnsson quienes se merecían uno para cada una en sus pelis 10000 kilómetros y Hermosa juventud, respectivamente.

De los cortos vimos dos de los premiados, en el Certamen Internacional de Cortometrajes Ciudad de Soria, Café para llevar de Patricia Font y Walls (Si estas paredes hablasen) de Miguel López Beraza, pero, de la mediocre selección para estos Goya, yo me quedo con Loco con ballesta de Kepa Sojo. Os dejo aquí el enlace para verlo, si disponéis de seis minutillos.

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