Cima 49 de 68. Melilla. Fuerte de Rostrogordo. 135 metros. 15-9-2018

He subido a la cuadragésima nona cima justo después de regresar de Chafarinas, pero en esta ocasión lo escribo en dos relatos porque no tienen nada que ver aunque hayan sido el mismo día. En esta de Melilla no me voy a extender mucho.

Este sábado he ido a conocer las islas Chafarinas. Hemos regresado a las 20.00 horas, ya cerca del anochecer. A pesar del cansancio de todo el día, y para evitar la posible pereza de mañana, nada más llegar al puerto de Melilla me he puesto a andar hasta el Fuerte de Rostrogordo, otro lugar militar como tantos que hay en las ciudades autónomas españolas.

No he hecho fotos de la ‘ascensión’, porque esta ha sido casi cien por cien urbana, seminocturna y he ido a buen ritmo.

El comienzo pasa por algunos de los lugares más bonitos de Melilla, dejando a la derecha la ciudadela y viendo algunos de los famosos edificios modernistas.

Según se va ganando altura, se pasan otras barriadas hasta llegar a unos descampados. Ya se me ha hecho de noche. A la izquierda veo carteles del Parque Periurbano de Melilla y lamento no haber subido de día.

En poco más de media hora llego al fuerte. Afortunadamente, justo a su lado hay cuatro jóvenes jugando al pádel y uno de ellos me toma la fotografía de ‘cima’.

Lo diré casi siempre que hable de Melilla: no me explico cómo caben tantas cosas en 12 kilómetros cuadrados: aeropuerto, campo de fútbol, numerosas playas, una ciudadela todavía habitada y varias fortificaciones más, un total de más de mil edificios modernistas, algunos parques de buen tamaño, descampados, varios museos, un bonito paseo marítimo…

Apenas la recordaba de mi anterior visita hace casi 30 años, y esta vez tampoco me ha dado tiempo a disfrutarla como se merece por el retraso del avión de ayer, el viaje a Chafarinas de hoy y el regreso matutino de mañana domingo.

Bajando de Rostrogordo, lugar llamado por los melillenses Los Pinares, me he llevado una gran sorpresa. Algo cruzaba la carretera, y de repente he visto que era una pequeña tortuga. Luego he leído que su presencia es bastante habitual en Melilla.

¿Quién me iba a decir a mí que iba a ver fauna salvaje en el único ascenso totalmente urbano del reto y, además, el tercero completado saliendo desde el nivel del mar después del Teide y el Puig Major?

Punto de salida: Desde cualquier sitio de Melilla, incluso se puede aparcar en la puerta. Yo he salido del puerto.

Distancia: Algo más de tres kilómetros he hecho sin contar el paseo hasta mi siguiente punto de destino.

Desnivel: 135 metros.

Cuánto se tarda: Poco más de media hora me ha salido.

Explícame cómo se sube sin literatura: Si no te conoces la ciudad, lo mejor es ponerte el Google Maps y seguirlo. Rostrogordo está en la parte norte de la ciudad.

La canción de Fernando:

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