Cima 35 de 45. Valladolid. Cuchillejos. 933 metros. 10-8-2017

Quizás no sea posible escribir un poema épico de nuestra ascensión al Cuchillejos, el lugar admitido en los últimos años como el punto más alto de la provincia de Valladolid y, por tanto, uno de los 45 objetivos de este reto. Sin embargo, tampoco podía esperar cuando inicié este viaje por toda España que la del Cuchillejos iba a ser una de las jornadas más especiales del mismo.

Hay dos razones para ello, dos razones muy vinculadas entre sí. La primera y fundamental es la compañía. No la de Sergio, que ha subido ya a una quincena de las cimas del proyecto, sino la de Fernando, que es la única persona junto conmigo que ha formado parte de la totalidad de las cimas… y sin haber subido a ninguna de las anteriores.

Como conocéis los seguidores de este blog, al final de cada texto aparece una canción de un grupo de la provincia cuya cúspide ha sido hollada. Así sucede desde Lugo, desde O Mustallar, pico iniciático allá por agosto de 2013. Cada vídeo de Youtube aparece precedido por el mismo grupo nominal: “La canción de Fernando:”. Pues bien, hoy hemos tachado la cima número 35 con la compañía del autor de esta extensa selección musical.

En la cima
En la cima

La segunda razón, relacionada como he dicho con la primera, es que queríamos hacer coincidir esta excursión al Cuchillejos con algún momento especial, a ser posible relacionado con la música. ¿Y qué es lo más especial musicalmente que sucede a media hora a la redonda del pico Cuchillejos? Muy fácil: el Sonorama de Aranda de Duero, en la vecina provincia de Burgos. Este gran festival, uno de los más importantes de España, ha empezado oficialmente hoy (aunque ayer hubo algún concierto-aperitivo) y termina el domingo.

Así ha sido el día

Después de esta larga introducción, voy a contar cómo ha sido la jornada de hoy y cómo se llega al Cuchillejos, un objetivo habitual entre los caminantes e incluso entre los montañeros por esa particularidad de ser el punto más alto de la provincia central de Castilla y León.

Hemos quedado los tres a las ocho de la mañana en Soria. Puntualidad máxima para partir de viaje. Hemos seguido la Nacional 122, hemos pasado Aranda de Duero y hemos llegado a Nava de Roa (todavía provincia de Burgos). En este pueblo, según vamos nosotros, se gira a la izquierda (el cartel indica hacia Sacramenia) y se sigue una estrecha carretera durante alrededor de cuatro kilómetros, hasta su final en otra carretera.

Por el sembrado, hacia el vértice geodésico
Por el sembrado, hacia el vértice geodésico

Llegados a esta intersección, a la derecha está Castrillo de Duero (provincia de Valladolid) y a la izquierda está Cuevas de Provanco (provincia de Segovia, hoy hemos estado en cuatro de las nueve provincias de la comunidad autónoma). Pues bien, hay que girar a la izquierda, hacia Cuevas de Provanco.

Aprovechando que no hay mucho tráfico, conviene ir despacio porque salen muchos caminos a la derecha y no es fácil saber cuál hay que coger. Nosotros llevábamos un mapa en el móvil para que el GPS nos dijera exactamente dónde dejar la carretera. Ello sucede en una chopera, un kilómetro antes de llegar a Cuevas.

Ese camino va subiendo poco a poco, atravesando primero un pequeño bosque mediterráneo. Cuando se sale de este pequeño bosque, se llega a una gran meseta sembrada de cereal. Hoy, en una mañana fresca de agosto, soleada y nubosa, estaba muy bonito el paisaje. Al llegar a esta meseta, ya se ve a lo lejos un montículo de piedras y un vértice geodésico.

El último camino

Se dejan un par de caminos que salen a la izquierda y se coge el tercero, también a la izquierda. En un par de centenares de metros se deja el coche. El vértice está a la derecha, puede que a unos 300 metros, así que se llega a él en apenas cinco minutos de caminata.

No ha sido el paseo más corto de este reto, porque ha habido algunas cimas a las que hemos llegado directamente con el coche. Pero sí es, de momento, el punto más bajo de los 35 ascendidos. Todavía tendrá que ganarle el de La Coruña. Nos hemos hecho las fotos comprobatorias y hemos regresado al vehículo para almorzar en Nava de Roa y recuperar fuerzas.

De ahí, como ya habréis adivinado, nos hemos ido al Sonorama, a Aranda de Duero. En el escenario Castilla y León, en los conciertos de mediodía, actuaban unos amigos nuestros de Soria, Meta (María, Rodrigo y Toño, acompañados por Mario). En parte, ellos son los culpables de que las cosas hoy se hayan desarrollado como se han desarrollado. Es el poder de la música.

Punto de salida: Algún lugar de la meseta que hay entre Cuevas de Provanco y Castrillo de Duero.

Distancia: Poco más de medio kilómetro.

Desnivel: Inapreciable, el coche se deja casi a la misma altura.

Cuánto se tarda: Diez minutos.

Explícame cómo se sube sin literatura: Lo más ‘difícil’ de encontrar es el lugar donde se deja el coche. De Castrillo de Duero a Cuevas de Provanco salen muchos caminos a la derecha. Hay que coger uno cuando se ve una chopera. Asciende rápidamente hasta llegar a una gran meseta. Se avanzan otros 500 metros aproximadamente y se llega a un cruce de caminos. Se coge el de la izquierda. Se va viendo siempre el montículo de piedras, así que se aparca cuando se estime que se ha llegado a su altura.

La canción de Fernando:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Captcha loading...