Cima 31 de 45. Murcia. Los Obispos. 2.014 metros. 28-12-2016

Apenas 24 horas después de haber coronado la cima 30 hemos hecho exactamente lo mismo con la 31. Ayer nos tocó Albacete, y hoy nos ha tocado la que en su día fue su compañera de región, Murcia. Si ayer nos sorprendimos con lo que encontramos, hoy hemos repetido sensación, y quizás acrecentada.

Los Obispos es ligeramente más baja que la Atalaya, y por eso nos habíamos hecho la idea, sin ninguna base científica, de que íbamos a encontrarnos menos nieve. Nos ha pasado lo contrario, quizás por la ruta que hemos elegido para subir.

Estamos alojados en Cañada de la Cruz, a casi 1.300 metros sobre el nivel del mar. Para llegar a Los Obispos se puede salir directamente desde el pueblo, pero nosotros hemos optado por hacerle caso a nuestro casero y avanzar algo más de un kilómetro por un camino, hasta un chalé abandonado y una majada que se encuentran en el mismo camino de subida.

Justo enfrente de nuestra casa rural, la única del pueblo, hay un cartel con varias vías de acceso a Los Obispos. Nos gustó la que se llama de Las Zanjas (también la hemos encontrado como Barranco del Rey), y esa es la que hemos seguido.

En la cima
En la cima

El chalé y la majada están ya a 1.400 metros. Husmeando un poco, pronto hemos encontrado los primeros hitos y flechas rojas que señalan claramente hacia arriba. Los hitos están muy juntos y el barranco es el barranco, así que perderse está muy cerca de ser imposible.

El camino es estrecho y es obligatorio ir en fila india. Al poco de empezar hay dos pasos de dos o tres metros en los que es estrictamente obligatorio ayudarse con las manos para avanzar, pero no son trepadas difíciles.

Empieza la nieve

Justo después de esa segunda trepada, alrededor de los 1.600 metros, ha empezado la nieve. Parecía que había la misma que cayó cuando cayera, hace unos días, porque es un terreno en el que se nota que no da el sol en todo el día. La nieve estaba dura, nos resbalábamos a tramos, pero casi mejor esto que no andar hundiéndose cada dos pasos, como ayer.

Al cabo de la hora, o quizás un poco antes, termina el barranco y el terreno se abre. Vemos entonces que la nieve no está solo en nuestro sombreado camino de subida, sino en toda esta zona alta del macizo de Revolcadores. Igual que ayer, tenemos la suerte de que el día está totalmente despejado. O mejor, está despejado donde nosotros nos encontramos, pero no al sur: un gran mar de nubes cubre todas las tierras que ayer veíamos, con esa belleza especial que tienen siempre los mares nubosos.

En el Revolcadores

Justo después del final del barranco se ve ya el primer vértice geodésico de los dos que vamos a hollar hoy, el del Revolcadores, el que da nombre a todo el macizo. La nieve sigue sorprendentemente dura a pesar de lo expuesta que se encuentra esta zona, ya sin apenas pendiente.

Tras la foto en el Revolcadores, a 1.999 metros, hemos culminado la ruta de ascenso de hoy con otro cuarto de hora hasta Los Obispos, 15 metros por encima. Si ayer no vimos a nadie en las cinco horas de marcha, hoy nos hemos encontrado dos o tres pequeños grupos de montañeros además de nosotros.

Revolcadores y mar de nubes
Revolcadores y mar de nubes

En Los Obispos hemos celebrado esa cima número 31 con una nueva foto, mientras veíamos como la niebla se iba echando sobre nuestro camino de vuelta, que ha sido el mismo que el de la ida. Nos ha importunado unos minutos al principio, pero de regreso al barranco ha desaparecido.

Durante el descenso ha habido algunos resbalones por esa dureza de la nieve, pero sin percances. Costaba imaginar que íbamos a encontrar más nieve en Murcia que la que hay en estos días en Soria, pero pensamos que así ha sido. Finaliza así nuestra expedición navideña por el sur de España, mientras especulamos, como siempre, con cuáles pueden ser las próximas.

Punto de salida: Un chalé a poco más de un kilómetro al noreste de Cañada de la Cruz.

Distancia: Alrededor de siete kilómetros y medio.

Desnivel: 650 metros positivos… y los mismos negativos.

Cuánto se tarda: Tres horas y cuarto hemos estado andando hoy.

Explícame cómo se sube sin literatura: Desde Cañada de la Cruz se puede subir en coche alrededor de un kilómetro hasta un chalé abandonado y una majada. Desde esta majada, dejándola a la izquierda, pronto se ven los hitos y las flechas rojas. El camino sube paralelo a un barranco. Terminado el barranco, se llega al Revolcadores. Y un cuarto de hora después, casi en la misma dirección, está la cima de Los Obispos.

La canción de Fernando:

Cima 30 de 45. Albacete. La Atalaya. 2.083 metros. 27-12-2016

Sigue, prosigue, avanza y continúa este reto que nos marcamos en agosto de 2013, y que hoy ha alcanzado en Albacete sus dos terceras partes. De 45, llevamos 30, cuando todavía nos falta algo más de año y medio para intentar completarlo. Hemos pisado los 2.083 metros de La Atalaya Cristina, Félix, José Luis, José Vicente, Nacho, Óscar, Ramiro, Sergio 1 y Sergio 2.

En general, nos ha sorprendido muy gratamente esta ascensión a la cima más elevada de la provincia manchega. La Sierra de Las Cabras se encuentra al sudeste de Albacete, en un terreno muy cercano a Almería, Granada y Murcia. De hecho, nosotros nos alojamos en una población de esta última provincia, en Cañada de la Cruz. Estamos en un territorio bastante aislado de grandes poblaciones, muy montuno, muy bonito.

Poco antes de las nueve de la mañana estábamos montados en la furgoneta. Y unos minutos después llegábamos con ella al caserío de la Fuente de la Carrasca, ya en la provincia albaceteña. Ese es el punto de salida.

En la cima de la Atalaya
En la cima de la Atalaya

Teníamos grabada una ruta circular que pasa por cuatro montañas por encima de los 2.000 metros. Nos ha parecido oportuno seguirla, pero en el sentido contrario. Eso significa que, justo a la entrada de Fuente de la Carrasca según se viene de Cañada de la Cruz, hay que subir en línea recta por un barranco bastante empinado. Hay hitos que van marcando el camino.

En esta subida no hemos pisado mucha nieve, aunque sí se veían algunos corros donde no da el sol en todo el día. En esta zona de España llovió muchísimo hace unos días, y por encima de ciertas altitudes se supone que esa agua sería nieve. En el territorio limítrofe entre Murcia y Albacete hay varios pueblos entre los 1.300 y los 1.500 metros, algo que no sucede en muchos lugares de España, ni siquiera en los más montañosos.

Caminando hacia la cima dejando la Sagra al fondo
Caminando hacia la cima dejando la Sagra al fondo

Poco antes de cumplir la hora de subida hemos llegado a la gran loma desde la cual, a la derecha, se veía nuestro primer objetivo de hoy: el pico Calderón. Aquí ya había nieve, pero todavía una pequeña capa apenas suficiente para cubrir el suelo. Conviene subir este pico y ya, desde su cima, se divisa la auténtica meta de la marcha, la Atalaya. En un día como hoy, muy soleado y con no mucho viento, es un paseo. Creo que hemos alcanzado el pico más alto de Albacete hora y media después de haber empezado a andar.

Siguiendo esta especie de carrera de béisbol, hemos girado a la izquierda para subir a Las Cabras, donde se encuentra el vértice geodésico. Otro paseo sencillo lleva a esta cima, apenas un par de metros o tres más baja que la Atalaya.

Creíamos que todo iba a ser así de fácil, pero el panorama ha cambiado de repente de modo radical, se supone que por la orientación. Desde Las Cabras ya había muchísima más nieve, y a los diez minutos nos ha tocado afrontar una bajada corta pero muy pronunciada, de una relativa dificultad, sobre todo por el riesgo de hundirse hasta más arriba de las rodillas.

Desde ahí, durante más de una hora y media, esa ha sido la constante: nieve blanda y abundante, piedras, cuidado al avanzar… Hemos seguido una valla a cuyo final se encontraba el cuarto pico de hoy, el Cagasero. Desde ahí, mirando al norte, todas las tierras estaban cubiertas de nieve, lo que no sucede en la vertiente sur.

Empezamos a bajar

El Cagasero ha sido el comienzo de la bajada. Primero, por la cresta, bastante inclinada y todavía con mucha nieve. Segundo, y por seguir la ruta que teníamos marcada, por un terreno de piedra suelta que no parece el camino más idóneo para alcanzar el punto de partida. Pero tampoco es para tanto.

Los últimos dos kilómetros han sido ya muy suaves, casi llanos. Hemos llegado al camino asfaltado 500 metros antes de Fuente de la Carrasca. Se ha agradecido andar ligeros después de tanto terreno quebrado.

Ruta muy curiosa y muy recomendable, especialmente si se tiene la suerte que hemos tenido hoy, con nieve y con un día muy soleado. Nuestra intención es alcanzar muy pronto la cima 31.

Punto de salida: Fuente de la Carrasca.

Distancia: Nos han salido algo menos de nueve kilómetros.

Desnivel: Fuente de la Carrasca está a poco más de 1.500 metros y la Atalaya, a 2.083. En total, con los subes y bajas, han salido 1.440 de desnivel acumulado.

Cuánto se tarda: Hoy hemos estado cuatro horas y cincuenta minutos. La profundidad de la nieve en toda la cara norte de la ruta nos ha demorado bastante en el avance.

Explícame cómo se sube sin literatura: Se sale de la Fuente de la Carrasca, del comienzo de este caserío si se viene de Cañada de la Cruz. Se sube un barranco empinado sin mucha pérdida, se corona el Calderón y ya desde ahí, en alrededor de un cuarto de hora y después de girar a la derecha, se alcanza la Atalaya.

La canción de Fernando: