¿Qué hacemos con los deberes?

Esta pasada semana he vuelto a ver en varios medios de comunicación una noticia que ya se está convirtiendo en recurrente: ¿deberes sí o deberes no? Algunos centros del país han decidido comenzar este curso con la supresión de las tareas escolares para realizar en casa, empleando argumentos como el hecho de que algunos de los países con mayor éxito en el informe PISA apenas dedican tiempo a los trabajo fuera del colegio. ¿Son necesarios los deberes? ¿o simplemente son otra responsabilidad que asignamos a los niños sin ningún sentido?

La Revista de Psicopedagogía de la Universidad del País Vasco publica, en su primer número de este año, un estudio en el que se ha tratado de vincular la incidencia de los deberes en el rendimiento de los alumnos, centrándose en las áreas instrumentales: lenguaje y matemáticas. La muestra la componen alumnos de 3º de Primaria de 9 países hispano- hablantes.  Los resultados de dicha investigación validan la hipótesis de que el rendimiento escolar está directamente relacionado con las tareas escolares que los profesores mandan para hacer en casa. Para que este efecto positivo lo sea aún más, es necesario que los docentes revisen la realización o no de dichas tareas, y las corrijan en clase. Igualmente, también es un factor positivo el hecho de que el trabajo sea diferenciado en función del rendimiento del alumno. Sin embargo, el tiempo dedicado a las mismas, según se concluye en este estudio, no afecta al rendimiento de los alumnos, al igual que la frecuencia en su realización o el tipo de tarea elegida.

Hoy en día, nuestros escolares dedican muchas horas a la formación, tanto dentro como fuera del centro educativo. Y éste es uno de los argumentos que más se emplea a la hora de oponerse a los deberes. Sin embargo, como todo tipo de aprendizaje, el hábito de trabajo se debe adquirir tan pronto como sea posible. Y la única manera de adquirirlo es dedicar tiempo en casa a realizar tareas escolares. Como decía al comienzo de esta entrada, en la noticia se hacía referencia al tiempo que otros países –los más exitosos en el último informe PISA- dedicaban a las tareas escolares. Por ejemplo, Finlandia –referencia mundial en cuanto a educación se refiere- dedica entre 15 y 30 minutos para los deberes escolares. Y es que quizás no debemos centrarnos tanto en la cantidad y sí en la calidad de los mismos.

Yo creo que para alumnos de primaria, las tareas escolares que se realizan en casa no es necesario que superen los 30- 45 minutos (el tiempo incrementará según vayamos subiendo de curso). Sin embargo, no podemos suprimir por completo algo a lo que luego los alumnos se van a tener que enfrentar. Antes o después, las tareas escolares aparecen –ya sea en secundaria o en estudios postobligatorios-. Y también aparecen los exámenes, cada vez con un contenido mayor. Y todo esto solo puede afrontarse con un hábito de estudio adquirido desde muy pequeños.

Los deberes no tienen por qué suponer un castigo o un esfuerzo extremo para los niños. Si les acostumbramos desde pequeños –primeros cursos de infantil- a dedicar solo unos minutos al día a hacer algo de trabajo en casa, estamos asegurándonos jóvenes y adultos con hábitos de trabajo, que conocerán las mejores estrategias para afrontar las exigencias de los estudios más complejos. Alumnos con un espíritu de esfuerzo que les será muy útil en su vida adulta. Algo tan sencillo como que nuestro hijo de 3 años dedique 15 minutos diarios en casa a pintar, hacer puzles o actividades similares va imprimiendo en él un hábito que luego no tendrá que adquirir artificialmente en cursos superiores. No podemos aislar a nuestros niños del mundo al que tarde o temprano se van a tener que enfrentar. Pero sí les podemos acompañar y facilitar el acceso al mismo.

7 pensamientos sobre “¿Qué hacemos con los deberes?”

  1. Estoy de acuerdo contigo, creo que las tareas (o deberes) que se le suministre a los alumnos debe ser acorde con su edad, su nivel educativo y en un ideal, me atrevería a decir, personalizados según el rendimiento del alumno respecto al que tiene y es deseable que alcance en cada etapa. Lástima que haya habido tantas reformas educativas, casi tantas como legislaturas, descuidándose en parte la importancia de la educación, el futuro de todos. Gracias y un saludo.

  2. estoy de acuerdo…un poquitín de trabajo diario para crear buenos hábitos…a lo que me horroriza y que veo mucho en los nios que me rodean, es que no hacen los deberes sólos!!!!
    en nuestra generación, nunca nos ayudaban tanto, hasta limites que yo he visto a madres buscando las palabras en el diccionario y cosas asi….

    1. Hasta el punto de dictarles lo que tienen que contestar, excusarlos de lo que no hacen, dándoles la razón a los niños y protegiéndolos de enfrentarse a sus obligaciones. Al hacer esto último además, ¿qué sentido de la responsabilidad van a adquirir? Al final sólo exigen derechos y no adquieren obligaciones, porque sus padres las adquieren por ellos. Y luego esos mismo padres piden responsabilidades al profesor porque su hijo va mal y no tiene un buen rendimiento…

      A todo esto Laura, muy buen post.

      Y decir que las tareas son buenas, refuerzan lo aprendido y ayudan a crear el sentido de la responsabilidad.Todo siendo bien dosificado claro está.

  3. ¿Deberes sí,deberes no? El eterno debate.
    Cada profesor tiene su propio criterio y hay que respetarlo.

    Yo sí estoy a favor de que los alumnos trabajen un poco en casa,entendiendo esta tarea como una forma de adquirir hábitos y de aprender a gestionar su propio tiempo.

  4. Los deberes como rutina que es lo que se hace en la actualidad en mi opinión acaban convirtiéndose a la larga para los niños en un castigo. Creo que mejor sería mejorar la forma y el que estudiar, además de formar a verdaderos profesionales de educación, y con todo ello se fomente la motivación y el gusto por aprender, que es en mi opinión lo único que puede llevar a tener en un futuro grandes personas.

    PD para todo aquel que aboga por los deberes a diario, solo le hago una reflexión, ¿mejoraría su productividad y gusto por su trabajo si su jefe por norma les pusiera obligaciones de un par de horas para realizar después de su jornada laboral? Tenga encuenta que para mantener el habito del trabajo hay que fomentarlo…

    1. Miguel, estaba leyendo su comentario con interés hasta la Postdata. Una comparación sin ningún sentido. Debería realizar una pequeña tarea diaria estableciendo comparaciones lógicas. Sin acritud. Un saludo.

  5. Quizás como usted dice la comparación no es la más acertada, pero estoy seguro que se entiende lo que quiero decir, cosa que al fin y al cabo era lo que pretendía.

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