Nuevas tecnologías aplicadas a la educación

Gracias a mi última experiencia como alumna, estoy teniendo la oportunidad de reflexionar sobre la incorporación de las TIC en el aula. Los nuevos conocimientos que voy adquiriendo me han hecho reforzar mi perspectiva inicial: la tecnología en el aula debe de responder a un fin más allá del dominio de su uso y además debe de ir acompañada de una metodología acorde con la innovación que suponen las Nuevas Tecnologías en los centros escolares.

En la actualidad, los alumnos que hoy están en los colegios de primaria y secundaria son considerados nativos digitales, es decir, han crecido rodeados de ordenadores con acceso a Internet, smartphones, tablets y demás dispositivos electrónicos. Ya no tiene sentido la asignatura de informática en la que se enseñaba nociones básicas , porque nuestros alumnos crecen ya incorporando estos conocimientos desde su propio entorno. Entonces, ¿cuál es la manera correcta de que las TIC adquieran protagonismo en el aula?

El uso de las tecnologías de la información y la comunicación en el colegio tiene múltiples beneficios. Encabezando la lista, es innegable la capacidad motivadora de estos recursos. Nada hay más divertido para un alumno que salir de la rutina, y aprender de una manera diferente. Además, la navegación por Internet pone a su disposición un sinfín de información, ejemplos y modelos que les serán más que útiles en la construcción de su propio aprendizaje (aprender geografía más allá del típico mapamundi colgando en todas las aulas, descubrir maravillas naturales y no solo memorizar su nombre, o incluso aprender historia a partir de una serie de ficción son algunas de las muchas cosas que se pueden encontrar en la red). Cierto es que, de igual forma, la Web esconde algunos peligros, pero para eso está el docente, como guía del alumno en la construcción de su conocimiento, que le ayudará a desarrollar un pensamiento crítico con el que afrontar la gran cantidad de información con la que se va a encontrar.

Pero, ante todo, las TIC facilitan una nueva forma de enseñar: el aprendizaje experimental y por descubrimiento. Para ello hay que ser consciente de que no podemos utilizarlas solo como sustitutas del libro ni continuar con la pedagogía bancaria –depositar los contenidos en el educando por el educador- que hasta ahora ha predominado en las aulas. Las Nuevas Tecnologías facilitan un cambio de roles en el aula, una democratización del proceso de enseñanza- aprendizaje, donde el alumno se convierte en educador y comparte con el resto de la clase sus hallazgos; donde toda la clase tiene la oportunidad de cooperar y construir su propio aprendizaje.

Las experiencias que se están llevando a cabo en diferentes centros escolares son más que positivas. Es verdad que toda transformación requiere un esfuerzo, y sobre todo un cambio de mentalidad. Y también es verdad que, a veces, los distintos componentes que forman la comunidad educativa lo ponen complicado. Pero en el mundo en el que actualmente están creciendo nuestros alumnos es un mundo tecnológico al que la Escuela no puede dar la espalda.

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